Los virus producen algunas de las enfermedades más graves, por el daño que causan. Un virus (del latín virus: sumo, ponzoña) es un conjunto asociado de proteínas que forman una cápsula exterior llamada cápside, y en su interior contienen cualquiera de los ácidos nucleicos, DNA o RNA, pero nunca ambos. Dado que los virus no son células, y no presentan metabolismo, no se les considera organismos vivos. Necesitan la maquinaria de reproducción de la célula en la cual se hospedan, por eso todos son parásitos estrictos, esto es, todos producen infecciones, tanto en bacterias, como en células animales y vegetales. Cualquier tipo de célula puede infectarse por un virus, claro, un virus específico para ese tipo de célula.

La especificidad de los receptores de la membrana celular conlleva a que las enfermedades por virus y otros agentes infecciosos también sean específicas.
Existen muchos tipos de virus y se pueden clasificar por su forma, actividad, composición química, etc.

Diferentes tipos de virus; a la izquierda bacteriófago o virus que ataca bacterias; en el centro, virus del mosaico del tabaco y a la derecha virus de inmunodeficiencia humana.

De acuerdo con su morfología, los virus pueden ser;
a) poliédricos
b) poliédricos modificados
c) helicoidales
d) esféricos.