Narrador

En las obras del género narrativo el autor debe valerse de un narrador para contar su historia.

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Narrador

Narrador

Cantigas de Santa María, Wikimedia Commons

En las obras del género narrativo el autor debe valerse de un narrador para contar su historia. Aparece en las obras literarias de diferente forma y de acuerdo con eso se ha hecho una clasificación de las clases de narrador que existen. El elemento que en primer término define una obra narrativa es el narrador. Hay que notar que no es el escritor quien habla en la obra, sino que da la palabra a una voz que se encarga de proporcionar una cantidad determinada y dirigida de informaciones al lector sobre la historia misma, los personajes y el lugar y tiempo del relato. Esta voz puede contar la historia como si participara de los hechos o como si los observara. Los tipos clásicos de narrador son:

Narrador omnisciente
Este tipo de narrador lo sabe todo, incluso más que cada uno de los personajes y que todos en su conjunto. Es una voz que no se sabe de dónde viene, un punto de referencia que tiene el control de todo. Cuenta la historia desde fuera, y emplea la tercera persona (él, ella, ellos, ellas).
Narrador testigo
Este narrador sabe a través de lo que observa, como testigo presencial o como cámara oculta. Puede ser un confidente, un espía, un observador, un informador, un delator, etcétera. Cuenta la historia desde dentro, usa también la tercera persona.
Narrador Protagonista
Su visión es limitada. Sabe lo que su mirada, desde la primera persona, le permite. Puede presentarse:
  • Como el personaje central que narra su propia historia.
  • Como la transcripción de una narración personal mediante una carta, un informe, un diario íntimo, u otro recurso.
  • A través de un monólogo interior que produce el caos de la conciencia, mediante un discurso lógico. Exterioriza la intimidad, los pensamientos y sensaciones del protagonista. También cuenta la historia desde dentro, pero en primera persona, yo, nosotros.

Dante y Petrarca, Giovanni Dal Ponte. Wikimedia Commons

El narrador es un elemento que siempre está en las obras narrativas y que forma parte del texto, el escritor lo usa según le convenga, según su estilo y los objetivos que tenga al planear su obra literaria.

El narrador en una obra literaria es un intermediario que usa el autor para narrar la historia, hacer la relación de los sucesos reales o imaginarios.

Un ejemplo puede ser el siguiente fragmento de la obra La ahogada de Agatha Christie.

“Don Henry Clithering, excomisionado de Scotland Yard, estaba hospedado en casa de sus amigos, los Bantry, cerca del pueblecito de St. Mary Mead.

El sábado por la mañana, cuando bajaba a desayunar a la agradable hora de las diez y cuarto, casi tropezó con su anfitriona, la señora Bantry, en la puerta del comedor. Salía de la habitación evidentemente presa de una gran excitación y contrariedad.

El coronel Bantry estaba sentado a la mesa con el rostro más enrojecido que de costumbre.

-Buenos días, Clithering -dijo-. Hermoso día, siéntese.

Don Henry obedeció y, al ocupar su sitio ante un plato de riñones con tocineta, su anfitrión continuó

-Dolly está algo preocupada esta mañana.

-Sí... eso me ha parecido -dijo don Henry.

Y se preguntó a qué sería debido. Su anfitriona era una mujer de carácter apacible, poco dada a los cambios de humor y a la excitación. Que don Henry supiera, lo único que le preocupaba de verdad era su jardín.”

En este caso la autora está usando un narrador omnisciente, que conoce todo de los personajes y que narra los hechos

El siguiente fragmento es de la obra "Confesión" encontrada en una prisión de la época de Carlos II, de Charles Dickens.

“Tenía el grado de teniente en el ejército de Su Majestad y serví en el extranjero en las campañas de 1677 y 1678. Concluido el tratado de Nimega, regresé a casa y, abandonando el servicio militar, me retiré a una pequeña propiedad situada a escasos kilómetros al este de Londres, que había adquirido recientemente por derechos de mi esposa.

Ésta será la última noche de mi vida, por lo que expresaré toda la verdad sin disfraz alguno. Nunca fui un hombre valiente, y siempre, desde mi niñez, tuve una naturaleza desconfiada, reservada y hosca. Hablo de mí mismo como si no estuviera ya en el mundo, pues mientras escribo esto están cavando mi tumba y escribiendo mi nombre en el libro negro de la muerte.”

Aquí el autor usa la primera persona del singular y su narrador es Narrador protagonista, ya que cuenta su propia historia.

El siguiente ejemplo tomado de El Decamerón, de Giovanni Bocaccio, muestra el relato con un Narrador testigo, Narración tercera.

El judío Melquisidech con una historia sobre tres anillos se salva de una peligrosa trampa que le había tendido Saladino.

“Después de que, alabada por toda la historia de Neifile, calló ésta, como gustó a la reina, Filomena empezó a hablar así:

-La historia contada por Neifile me trae a la memoria un peligroso caso sucedido a un judío; y porque ya se ha hablado tan bien de Dios y de la verdad de nuestra fe.

Giovanni Boccaccio, c, 1450, por Andrea del Castagno. Wikimedia Commons

Descender ahora a los sucesos y los actos de los hombres no se deberá hallar mal, y vendré a narrárosla para que, oída, tal vez más cautas os volváis en las respuestas a las preguntas que puedan haceros.

Debéis saber, amorosas compañeras, que, así como la necedad muchas veces aparta a alguien de un feliz estado y lo pone en grandísima miseria, así aparta la prudencia al sabio de peligros gravísimos y lo pone en grande y seguro reposo. Y cuán verdad sea que la necedad conduce del buen estado a la miseria, se ve en muchos ejemplos que no está ahora en nuestro ánimo contar, considerando que todo el día aparecen mil ejemplos manifiestos; pero que la prudencia sea ocasión de consuelo, como he dicho, os mostraré brevemente con un cuentecillo.

Para saber más, te invitamos a revisar el siguiente video:

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2.- El narrador testigo:

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