El uso de las fuentes en la Historia

El historiador como científico, cuando investiga los hechos del pasado, cuenta con una materia prima: las fuentes.

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El uso de las fuentes en la Historia

Las fuentes como materia prima del historiador

La Historia entendida como disciplina y actividad científica surge durante el siglo XIX en el mundo occidental. La palabra Historia significa indagación, averiguación o investigación de los hechos pasados del hombre.

Es hasta después de un largo proceso que culmina el siglo XIX, cuando en Europa se profesionaliza la historia y surge el gremio de los historiadores. Desde el principio se le atribuyó al término historia un doble significado interdependiente:

  1. Las acciones humanas del pasado (historia acontecida o historia viva).
  2. El estudio y/o relato de esas acciones humanas (historia interpretación o Historiografía).

Es así que el historiador como científico, cuando investiga los hechos del pasado, cuenta con una materia prima: las fuentes.

Códice Florentino, siglo XVI

https://www.wdl.org/es/item/10096/

Entendemos por fuente todo documento, testimonio o simple objeto, que sin haber sufrido ninguna reelaboración sirve para trasmitir un conocimiento total o parcial de los hechos pasados. Esta definición es muy amplia, ya que el historiador puede y debe echar mano de cuanto represente un mensaje de otras épocas. Sin embargo, para no perderse en esa masa de fuentes, éstas se someten a una difícil clasificación práctica y operativa donde se sistematizan de acuerdo a su diversidad.

Las fuentes tienen que ver también con la etapa histórica en la que se gestaron; por ejemplo, la prensa es una fuente importante para los siglos XIX, XX y XXI, la fotografía y la filmografía para los últimos cien o ciento veinte años, mientras que las obras plásticas, los restos monumentales, las piedras y los pergaminos escritos son fuentes dominantes para otras épocas más remotas.

de Crimea, soldados retratados por Roger Fenton, 1855

https://es.wikipedia.org/wiki/Roger_Fenton

Cuando el hombre deja constancia escrita de sus actos no importa que se trate de tablillas, papiros o pergaminos, se puede afirmar que la historia es posible. Actualmente llamamos documento a algo más restringido: la comunicación escrita con el fin de dejar constancia de un hecho. El documento sigue siendo la fuente privilegiada para los historiadores; puede ser político, como el Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados; jurídico, como una ley o Constitución, o económico como el presupuesto del Estado; en estos tres casos se trata de un documento público. Pero los documentos pueden también ser privados, como el acta de un congreso de un partido político o de un sindicato, el informe económico de una empresa o un testamento.

Un documento cuantitativo por excelencia es el estadístico, que también puede ser oficial o privado. Principalmente es el documento en el que se cuentan y miden unidades y magnitudes. Los censos de población y posteriormente los electorales y los sociales, no sólo son fuentes cuantitativas de primer orden; además ayudan a desentrañar la composición social de una sociedad. Existen también fuentes que no son originalmente numéricas, pero que pueden ser convertidas en series cuantitativas; por ejemplo, las listas de contribuyentes o las relaciones de propietarios agrarios.

Los textos literarios son fuentes de manera fragmentaria por su valor testimonial o por la descripción de un ambiente. Aquí podemos citar La Ilíada y La Odisea de Homero, las novelas de la Revolución mexicana y El Poema del Cid que al mismo tiempo es un documento literario y una fuente histórica, a pesar de sus imperfecciones.

Una clasificación de las fuentes es la elaborada por Cristofol Trepat1:

  1. Podríamos designar como fuente primaria a aquel testimonio del pasado caracterizado por ser de primera mano, contemporáneo de los hechos a los que se refiere.
  2. Una fuente secundaria sería un testimonio de segunda mano. Aquellos relatos escritos de cualquier libro de texto sobre aspectos históricos son, por naturaleza, una fuente secundaria.

Como tipos de fuentes primarias tenemos:

  • Materiales y/o muestras arqueológicas

    Utensilios (de la vida diaria), mobiliario, vestidos, ornamentos (personales o colectivos), armas, símbolos de guerreros y/o bélicos, instrumentos laborales, construcciones (templos, tumbas, castillos), esculturas, monedas, restos de personas o animales, ruinas, exvotos, etc.

  • Escritas

    Autobiografías, biografías, crónicas, censos, documentos jurídicos, testamentos, discursos escritos, cartas, diarios privados, libros de cuentas, libros de historia, novelas, poemas, leyendas y mitos, prensa, estadísticas, mapas, gráficas, inventarios, registros parroquiales, etc.

  • Visuales

    Pinturas, caricaturas, fotografías, grabados, filmes, vídeos, programas de televisión, etc.

  • Orales

    Entrevistas a personas, grabaciones en grabadora u otro soporte, leyendas contadas o recopiladas de viva voz, programas de radio, casettes, etc.

1 (Cristofol Trepat, (1999)Procedimientos en historia. Un punto de vista didáctico, Barcelona, Graó.)

Autoevaluación

Para reforzar tus conocimientos, en esta actividad tendrás que reconocer los distintos tipos de fuente que revisamos. Para ello realiza lo siguiente:

- Observa detenidamente cada una de las imágenes que se te presentan en el siguiente cuadro de texto y responde ¿Qué tipo de fuente se ilustra en cada una de ellas?

- De las tres opciones, elige la que consideres correcta. Recuerda que debes considerar dos aspectos:

- ¿Se trata de una fuente primaria o secundaria?

- ¿A qué tipo de fuente se refiere (escrita, visual, oral y material y/o arqueológica)?



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